Notas > VINOS & GOURMET > INVERSIONES EN VITIVINICULTURA
1670-102-banner.jpg
NO ES DE EXTRAÑAR QUE CAPITALES DE DIVERSOS ORÍGENES SEAN ATRAÍDOS POR LA INDUSTRIA DEL VINO DE NUESTRO PAÍS. ARGENTINA CUENTA CON INTERESANTES VENTAJAS, TANTO PARA LOS INVERSORES DEL EXTERIOR COMO PARA LOS LOCALES.
 
1670-320-extra1.jpg
1670-832-extra2.jpg
1670-508-extra3.jpg
por DIEGO EIDELMAN | diego@clubsycountries.com

Uno de los puntos a favor de la Argentina, en términos de inversiones, es el bajo valor de la moneda local, la cual está regulada desde el estado, a los fines de mantener competitividad en mercados internacionales. Por otro lado, las empresas o corporaciones que piensan o ya pensaron en radicarse en nuestro país, saben muy bien que el mercado doméstico del consumo del vino, no es nada despreciable. Tal vez no sean los 90 litros per cápita de los ‘70, pero un consumo promedio de cerca de 30 litros por habitante, todavía sigue siendo una variable de gran interés. En gran parte y gracias al trabajo que se viene realizando desde hace algunos años, la imagen de la calidad de los vinos argentinos en los principales países consumidores es muy sólida. Además, en muchos casos, nuestros vinos presentan una muy buena relación precio / beneficio, difícil de igualar por otros países productores. Esta situación es muy apreciada por aquellos inversores cuyas políticas comerciales incluyen las exportaciones.
Probablemente algunos no estén muy de acuerdo con los motivos que enuncié anteriormente. Sin embargo, un hecho irrefutable y uno de los grandes motivos para hacer vino en Argentina, es el clima con el que hemos sido bendecidos. Los cerca de trescientos días al año en los que el Sol resplandece sobre nuestros viñedos, son una condición climática poco frecuente en otros países. A esto debemos sumar la cantidad de terreno apto para el cultivo de la vid en nuestro país, pero no me refiero exclusivamente a las zonas actuales, sino nuevos terruños de calidad que están siendo desarrollados últimamente, como la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y Tucumán, por citar algunos casos.
Hay un factor adicional que he escuchado recurrentemente de labios de muchos actuales bodegueros de origen extranjero que han elegido a la Argentina para hacer sus vinos. Ellos se enamoraron de nuestras tierras, de nuestra gente. Me permito citar el ejemplo de Constantinos Krontiras, de origen griego, quien no solamente se enamoró de nuestras tierras, sino de su esposa argentina Silvina, cuyo nombre es marca de sus vinos, Doña Silvina de Bodega Krontiras.
Los orígenes de los capitales que invierten en nuestros viñedos son muy diversos. De acuerdo con información suministrada por ArgentineWines.Com y el Diario Los Andes, las empresas chilenas han multiplicado su presencia en la vitivinicultura nacional en los últimos ocho años, tal es así que dos de ellas se encuentran entre los principales exportadores de nuestro país, Trivento del grupo Concha y Toro y Finca La Celia de San Pedro Tarapacá. Otras bodegas destacadas de origen transandino son Kaikén, Renacer, Doña Paula y Finca El Origen, entre otras.
Si vamos a hablar de inversionistas internacionales, claro que los franceses están presentes en nuestro país, muy presentes. Muchos de ellos envidian nuestro clima (los que aún no están aquí), pero aquellos que ya tienen sus bodegas y viñedos en Argentina, aman nuestro clima. Hay una larga lista de bodegas de capitales franceses que producen vino en nuestro país, en mayor o menor escala. No debería dejar de citar a algunas excelentes bodegas que nos deleitan con sus vinos desde hace un largo tiempo, como Alta Vista, François Lurton, Flechas de los Andes y cada una de las bodegas del Clos de los Siete en el Valle de Uco. También encontramos a CarinaE, que elabora vinos sobresalientes manteniendo un perfil bajo y Bodega Poesía, con unos vinos realmente memorables.
En esta ocasión no es suficiente el espacio como para seguir enumerando bodegas francesas, pero sí quisiera mencionar algunos otros ejemplos de capitales extranjeros que apostaron al vino en Argentina. Sólo para citar algunos, de Italia, Ave Wines (ellos sostienen con orgullo que son Toscanos) y Bodega Chacra con sus impresionantes Pinot Noir de Río Negro; Salentein, de origen holandés, Finca Decero y Colomé de Suiza, Norton de capitales austríacos. También hay inversionistas de la península Ibérica; los españoles están presentes en Séptima, Belasco de Baquedano y Freixenet, los portugueses en Finca Flichman.
Por supuesto, también merecen un lugar destacado algunas bodegas de capitales nacionales que apostaron a su país y que gozan de un prestigio intachable, como por ejemplo Luigi Bosca, Augusto Pulenta, Tapiz, Dante Robino, Nieto Senetiner, Humberto Canale, Casa Bianchi, Familia Zuccardi, Catena Zapata, etc. La lista es muy extensa, me disculpo por no poder mencionar, por ahora, a muchas otras bodegas que con su trabajo nos jerarquizan como país productor de vino.


Inicio | Notas | Quienes Somos | Publicidad | Distribución | Staff | Ediciones Anteriores | Mapa de Sitio | Contacto | BUSQUEDA
AUTOS & ESTILOS | TURISMO | VINOS & GOURMET | AGENDA C&C | PARA TENER EN CUENTA | SALUD & ESTETICA | DEPORTES | ESPECIAL FIESTAS | TEMA DEL MES | DECO | SERVICIOS | BUSQUEDA
146-19-beaches-200.jpg